Gracias vida
por las alegrías y el dolor
que fortalecieron mi alma.
Vestida de luna,
cubres tu piel de noche,
pero tus ojos
son faros que sostienen
la fe de los que miran.
Dama de negro,
tu sombra es un refugio,
tu risa leve
es canto que disimula
la herida que aún respira.
La sonrisa se vuelve luna que ilumina aun en la oscuridad,
reforzando la idea de ocultar el dolor con una luz serena.
Cuerpos entrelazados,
el tiempo se detiene,
sueños compartidos.
Arena, sal y un sol que se va,
un fuego fugaz que el mar guardará.
No importa el mañana, ni el tiempo, ni el después,
Solo vivir el momento.
En la alcoba de un amor que arde sin fin,
se encuentran dos almas,
un solo sentir.
Los abrazo con ternura, Besitos a todos








2 comentarios:
Uy que lindos versos. Me encantó el ultimo poema cuando dos personas se encuentra no solo en cuerpo sino en corazón. Te mando un beso.
Es muy bello lo que has escrito, querida Mathilde, pero no te voy a decir que me extraña, pues ya nos tienes muy acostumbrados. No por habitual deja de ser especialmente bello y deseado de encontrar, por supuesto.
Cierto es que das cobijo a muchos seres (y yo solo soy uno más), que esa es tu vocación de noble ser humano, pues así lo tienes grabado en tu alma.
Una palabra... Un destino... Tan fácil cuando quedó escrito.
Enorme abrazo y enorme cariño!!!
Publicar un comentario