Haiku

El haiku es una de las formas poéticas más breves de la literatura japonesa y una de las obras más preciosas de esta cultura. Tal es su belleza que llegó a expandirse hacia el mundo entero a través de su sencillez, ternura y hermosura. En el siglo XVII se popularizó como forma de expresión de la religión zen gracias al maestro Bashō. A partir de ello, muchos escritores han seguido multiplicando este maravilloso arte. El origen del haiku se hunde en la religión de la China Antigua, época en donde el budismo, confucianismo y taoísmo, empezaron a ser muy populares como una forma de llegar a los demás y de exponer los más claros y sinceros pensamientos. Su historia fue transmutando hasta lograr convertirlo en una escuela, de la mano del poeta Bashō. "Una forma de ver la vida a través de la naturaleza y el alma".

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miércoles

Haikus, Versos

 

Duerme la niña

Sueños tranquilos

conciencia pura.


Sueños de niña,

harapos que sonríen,

luz en su alma.







Amar y confiar,

dar al mundo lo mejor,

ahí vive el sol.





Donde florece la mirada
No todos los ojos brillan.
Algunos sostienen.
Algunos son tierra:
humildes, fértiles, pacientes.
Versos que nacen de esos ojos.
De miradas que no buscan poseer,
sino comprender.
De palabras que no gritan,
pero germinan.
niña que sueña bajo la lluvia,
flores que resisten entre piedras,
y soles que nacen del amor al prójimo.
Cada verso es semilla.
Cada imagen, raíz.
Y si algo florece en ti al leer,
entonces he cumplido con mi sueño.



Los abrazo con ternura
Besos






1 comentario:

Emilio Muñoz dijo...

Qué bello, querida Mathilde!!! Y discúlpame si te digo que creo que estás haciendo un retrato de ti misma, y me equivoco. Aunque bien podría decirse que ese retrato podría encajar en muchas personas, mujeres o hombres.

Ay esa bendita luz de los niños!!! Y qué maravilloso cuando esa Liz se queda viva en el adulto al crecer!!! Entonces dan resultados como el que tú muestras, y al mostrarlo te estás convirtiendo en un vivo ejemplo de lo que retratado. Insisto en que eres un maravilloso ejemplo de ser humano. Y yo agradezco saber que existes, leerte para envolverme en tu generosidad y seguirte para recibir tu ternura. Una ternura que no solo está en los abrazos que das, también en lo que sientes, piensas y desprendes con el mirar o con la palabra.

Gracias, bello ser. Un abrazo enorme. No dejo de pensar en tu prueba de Marzo...